martes, 15 de mayo de 2012

Somos, y eso es lo que importa.

Intenté no despertarte de la vida, no quise apagar tus pequeñas ansias de creer en ella, pues es mi tesoro ese impulso que contagias al sonreír. Y que más da lo que digan, lo que piensen, lo que hagan, solo somos modas de café con leche sin azúcar, solo somos palabras en mentes equivocadas. Lo que importa es crecer, seguir y avanzar; sentir más que fingir, vivir sin ser más que uno mismo. [..]

miércoles, 9 de mayo de 2012

Con el corazón a cuestas...


Estabas tan lejos que ya no podía sentirte. El vacío llenó mi alma de plomo y caí al suelo. Intenté despejar mis ideas como quien intenta despejar un cielo lleno de nubes. Caminé con la vista y delante de mí vi una sombra.
-¿Qué te pasa, mujer?- dijo una voz joven.  
-Lo siento – dije entre lágrimas, me levanté y di media vuelta. No se hacia donde, esperaba encontrar a alguien conocido, alguien que sin hablar supiese contenerme y aguantar el bochorno.
Anduve sin rumbo aparente, pensando en las veces que dije lo siento y resultó ser indiferente, era mi palabra más profunda; lo siento. Me había hecho a ella, o ella a mí, vete a saber, era moneda corriente a todos mis problemas. Es triste, y casi pesado, pero es que he errado tanto, hasta el punto que el típico ‘Cometer errores es de humanos’ dejaba de tener sentido. En mi rutina inhumana, no pretendía hacer daño, ni mucho menos. Todo hay que decirlo, incluso he llegado a ser un imán para todo tipo de problemas y a su vez, me he montado todo tipo de paranoias en mi mente que solo sabe dar vueltas. La lluvia me arrancó de mis pensamientos, me tumbé en un banco y esperé al amanecer.
Tenía muchas cosas que ordenar:
-Mi pasado que como un trapo mojado debía dejar secar en el Sol.
-Mi vida, el presente, ese momento en el que el ‘preparados, listos, ¡ya!’ te pilla bostezando y se queda a medio hacer.  
-Y por supuesto, el motivo por el que llevaba dando tumbos con mi amiga soledad.
[..]

Paró de llover sobre las 5 de la madrugada y ya no me quedaban más pretextos a los que agarrarme, ni más miseria que rascar. Con el corazón a cuestas y el alma deshecha me marché. Te busqué en mi almohada que todavía olía a ti, aunque en mis sueños no se reflejara… y me dormí; ni contigo, ni sin ti.

lunes, 30 de abril de 2012

Tal vez.


Tal vez el destino no sea algo escrito, sino la posibilidad de elegir, pero de estar escrito jugamos a ser dioses tomando las riendas de nuestras vidas y buscando lo que realmente esperamos encontrar. Tal vez, si hubiese seguido mi rumbo por el viento que barre y arrastra no te habría encontrado y tal vez, solo tal vez, tenia que ser así. Decidí buscarte, sin albergar esperanza en que tu quisieras tropezarte conmigo, tal vez la sangre no sea después de todo un vinculo tan fuerte, y tal vez, mi sitio era no encontrarte. Después de tanto dolor, como dentro de todo lo malo debe existir algo bueno, o eso he creído siempre, tenias que estar tú, o en este caso vosotros. Quien inventó el destino, destruyó la vida misma, y tal vez este si jugó a ser dios haciéndonos creer que las cosas vienen solas, que no hay opción, que el camino ya esta asfaltado y nosotros solo tenemos que recorrerlo. Has tropezado conmigo, porque así lo decidí, y porque así lo quisiste. Tal vez, no se puede ignorar más lo que ha nacido con nosotros, lo que ha crecido, aquello que no se debe dejar abierto, ni cerrado, aquello que late como un corazón aparte.

lunes, 16 de abril de 2012

James Cameron vuelve al Titanic

Estaba desayunando mientras miraba el documental 'James Cameron vuelve al Titanic' en el que intentan buscar las alternativas que habría tenido las personas que viajaban a bordo para poder salvarse, recrear el hundimiento y analizar las diferentes reacciones de esas personas. Al finalizar el documental James Cameron ha hecho una reflexión que me ha emocionado mucho y me he vuelto loca buscando el documental por internet así que aquí lo tenéis, su última palabra:

'Es el momento de ceder el testigo y pasar a nuevos retos, pero nunca dejaré de pensar en el Titanic. Para mí, es mucho más que un simple ejercicio de arqueología forense.  
La parábola del Titanic remite a la arrogancia, a la prepotencia. En la sensación de que somos demasiados grandes para fracasar. ¿No es la historia de siempre?
 
Había una vez una gran máquina, un sistema humano que avanzaba tanto y con tanto impulso que no pudo girar, no pudo detenerse a tiempo para evitar el desastre.
 
Es lo que está pasando ahora.
 
El sistema humano que viajaba a bordo de ese barco,  puede representar un microcosmos del mundo, con sus distintas clases: la primera clase, la segunda clase, la tercera clase.El mundo en que vivimos ahora tiene países desarrollados y países en desarrollo. Tiene millones de personas que se mueren de hambre, que serán las más afectadas por el próximo iceberg con el que chocaremos, que será el cambio climático. Podemos ver ese iceberg justo delante de nosotros, pero no podemos girar. No podemos girar por la inercia del sistema, la inercia política, la inercia económica.
Hay demasiada gente ganando dinero con ese sistema, gracias a la forma en que funciona el sistema. Esa gente tiene en sus manos las palancas del poder y no está dispuesta a soltarlas. Hasta que no lo haga no podremos girar y evitar ese iceberg.
Vamos a chocar con él.
Y cuando choquemos con él, los ricos seguirán teniendo acceso a la comida, a la tierra cultivable, al agua y a lo demás.
Serán los pobres, los que viajan en tercera, los que sufran el impacto como sucedió en el Titanic.

Creo que por eso esta historia fascina tanto a la gente. Porque encapsula perfectamente al mundo y todos los espectros sociales en pequeño.
Pero hasta que nuestras vidas corran un peligro real, hasta el momento de la verdad, no sabremos lo que habríamos hecho.
 
Esa,  es mi última palabra.'
 
James Cameron

martes, 10 de abril de 2012

Reflexión

Me he dado cuenta de que normalmente dejan las palabras para mí, prefieren no mojarse, y es algo así como dejar a los que saben y tiene mucha gracia porque no me creo nadie. Es cierto que escribo, pero como cualquiera que tenga algo que decir, algo que plasmar. Mis tíos tienen libretas enteras llenas de poemas y escritos de cuando rondaban mi edad, y tal vez tenga mucho que ver en mí los años. Como siempre he dicho, escribir me libera, soy como John Coffey en la Milla Verde, expulso el mal, ja ja ja, no, ahora enserio, es la mayor forma que conozco de desahogo, de ser yo, tal cual. Esto es más una reflexión a mi misma que un discurso unidireccional; necesito escribir, poner puntos y finales a todo lo que pienso y escribo, es el suspiro que vacía mi alma y que por unos instantes humildes me hace sentir orgullosa de ser capaz de llenar a palabras esta hoja en blanco, aunque muchas veces carezcan de sentido. 
El reflejo de mi mente que se extiende por doquier, mira de frente cuando yo creo ser.

martes, 13 de marzo de 2012

Maldito optimismo.

El eterno conflicto moral, la infinita disputa entre la vida y la vida, entre el corazón y la mente; el Amor. Y puestos a perder el sentido común, ajeno y singular, amar sin condiciones, irrevocables, sin dejar lugar a dudas. Mirar hacia el futuro como un siempre y no como un fin. Maldito optimismo el de hoy, maldito Martes 13. Con este Sol que resplandece, que nos deja descubiertos sin más. Abiertos al instinto de querer volar, de compartir sombra, de vivir sin pensar.

domingo, 4 de marzo de 2012

Gracias, indirectamente


Tenías razón, prefiero no pensar más en que lo malo abarca la gran parte, me dijiste que habías leído en no se donde, que los mejores recuerdos residen en el momento cumbre de estos y por supuesto, en el resultado final. Una conversación casual, casi me abre los ojos, pero al menos me ayuda a no pensar siempre en negativo. El lado negativo de las cosas es realmente horrible, siempre te ves incapaz de intentar ser feliz, porque lo malo te abruma y poco a poco va destruyendo lo poco bueno que hay en ti.
Gracias, indirectamente. 

miércoles, 15 de febrero de 2012

A (mi) mundo entero


Nunca has mirado a un lugar fijamente y sientes que te absorbe, y piensas que una parte de ti le pertenece, no sabes hasta que punto, pero te sientes completamente ligado a ese momento. Jamás el tiempo va a pasar por esa playa, por esas olas, por ese viento que baila, y con el que sientes el autentico vacio. Un vacio que no llena tu alma de cemento, sino de viento, te intenta hacer volar y no vuelas, te llena un hueco de ligera pluma (y ya no quieres pensar.) Debería llenar mi vida en pequeños tarros al vacio, mostrarme indiferente a los problemas que me buscan, a los que no les quiero hacer más frente, a los que no sirven para avanzar, más bien para retroceder. Siempre he protegido quien soy, de manera que la mayoría de veces me he dejado llevar y he acabado fabricando mi propio cemento, para no dejar paso al vacio que tanto ansío. El vacio, suena feo, pero está lleno de indiferencia necesaria para no acabar sin aire. Eso es, busco la indiferencia, cerrar los ojos a tiempo, extender mi mano cuando sea necesario, suspirar en vez de morderme la lengua, leer revistas mientras hago ver que no escucho. 

Quiero mandar un mensaje, de paz, supongo, de pensar, espero; Muchos esperamos que los demás nos bailen el agua, esperamos que hasta las personas que no obtendrían ni el más mínimo suspiro por nuestra parte, también lo hagan, de hecho, si lo pensáis bien, pretendemos estar en armonía con todos y estoy empezando a aprender de que eso es imposible, y por mucho que quieras que los demás luchen por ti para ‘permanecer en la academia’, estás metido en una completa equivocación; la amistad es viceversa, no es ni un títere al que manejas, ni un tira y afloja por complejos de princesita. La amistad como muchas veces habréis escuchado, es dar sin esperar nada a cambio, pero eso no significa que te mangoneen a su antojo, sino recibir su presencia cuando la necesitas y ofrecer la tuya porque sientes que tienes que hacerlo. De hecho voy a acabar pronto en vez de nombrar uno por uno, por cuantos haya de aspectos sobre la amistad; también es indiferencia, hacer las cosas sin pensar, porque eres aceptado por como eres y tu esperas que la persona que tienes al lado sea igual, porque la aceptas y la quieres por como es, no por como ella cree que quieres que sea. La amistad te concede la libertad y por supuesto, no está condicionada.   

martes, 24 de enero de 2012

Mis mañanas entre otras cosas.


Entre que despierto y no, sueño de nuevo, me levanto con el pie izquierdo (creo que voy a cambiar de lado la cama) vuelve a sonar el despertador, las 9:10 y mi corazón empieza a nacer. Camino molesta por el pasillo y pienso ¿por dónde empezamos? Café, necesito café; mi taza, mis medidas; corto de café, largo de cosas por hacer, en caliente, por supuesto. Últimas noticias de sabor amargas, los humanos seguimos perdiendo el control, ¡qué novedad!
Pretendo hacer muchas cosas y acabo por quedarme con unas pocas a las que rendir mi tiempo que no valoro, y mis ganas de crecer poco a poco. Me paro en esta silla que aguanta mi peso muerto e intento encontrar canción que aliñe mi día contra el futuro incierto. Las ideas vuelan por mi mente y anidan en cuanto encuentran su media sílaba que venga a cuento. Y para cuentos los que reflejan mi espejo, lleno de todo cuanto pasa, vacío de esos momentos con sentimiento.
No se como lo hago, mi café enfría al mismo tiempo que le hago esperar y desespera, posado sobre las palabras que me hacen dudar, plasmo el cielo de ahí fuera con mis futuros borradores internos. Y cierro. Tal cual, mi mente cierra de un portazo los deseos de creer escribiendo, de liberar mí adentro, de quemar mis recuerdos, de encerrar en una foto lo que siento. Y entre que despierto y no, sueño de nuevo…

lunes, 9 de enero de 2012

¡Malditos pensamientos!

Dueña de mis pensamientos y con ellos mis tormentos, vendo mi aprecio, a fin de cuento. Parar aquí y poner limite a tanto desentendimiento, a ilusiones ópticas que atacan sin más miramientos que el de un pensamiento. -Y allá tú con lo que crees y tus futuros conflictos internos, me voy como el viento, frágil y sin dirección, pero sí con corazón y razonamiento.
Me he cansado de la manipulación que crea la mente al pensar lo que no es cierto y mover a sus títeres, que son nuestros cuerpos, a su antojo; nos hace oscilar sobre nuestro mundo creyendo hacer lo correcto. Pensamientos, ¡malditos pensamientos! Me opongo a ellos y a sus encuentros (des)afortunados, sus resultados son nefastos y sus episodios, para mí ya, inauditos. Pierdo el sentido de los sentimientos ajenos, pierdo el afecto del pasado intacto, lo pierdo todo a su paso si no me bajo de este tren.